Julio Antonio Mella #contraelterrorismo

julio-antonio-mellaDirigente estudiantil y revolucionario cubano, fundador del Partido Comunista de Cuba y de la Federación Estudiantil Universitaria. Desarrolló en su corta existencia una febril actividad política y revolucionaria que lo convirtió en un líder de talla internacional.

El 25 de marzo de 1903 nació en la capital de Cuba, hijo ilegítimo de una relación extramatrimonial entre el sastre dominicano Nicanor Mella Breá y la joven irlandesa Cecilia McPartland Diez.

En esa breve vida, Mella se las arregló para convertir a la universidad cubana en un espacio político nacional; sacar de sus casillas al dictador cubano Gerardo Machado; convertirse en líder de alcance continental, atentar contra la oligarquía mexicana —por el grado de su inmersión en el sindicalismo de ese país— y ser considerado por el stalinismo como una amenaza para la «unidad» del movimiento comunista en la época.

El joven líder fundó el Directorio de la Federación de Estudiantes de la Universidad de La Habana en 1922, asumió su presidencia meses después y tuvo que renunciar luego al cargo acusado de vocación dictatorial y de poner en peligro la marcha de la reforma universitaria por su militancia política «sectaria» con el movimiento obrero y con el naciente movimiento comunista cubano.

Su sueño de ser militar y pelear por la Patria americana se convierte en fuerte resolución. El anhelo de matricular en el Colegio Militar de San Jacinto lo lleva a emprender en 1920 viaje a México. Desde ese país en revolución comprendió la doble moral imperialista que declaraba el «panamericanismo» y la «democracia», mientras mantenía sus tropas de ocupación en Nicaragua, Haití y República Dominicana.

Regresa de inmediato a Cuba y obtiene el título de Bachiller en el Instituto de Segunda Enseñanza de Pinar del Río (1921). Ese mismo año matricula Derecho y Filosofía y Letras en la Universidad de La Habana.

En la universidad se destacó como líder estudiantil y deportista, participando en la firma de un manifiesto mediante el cual los estudiantes de Derecho se oponían al nombramiento como Rector Honoris Causa de la Universidad al general norteamericano Enoch Herbert Crowder.

Sus primeros trabajos periodísticos aparecieron en la revista universitaria Alma Mater (1922 – 1923), de la que fue administrador, pero también publicó en otros  periódicos, utilizando en ocasiones los seudónimos Cuauhtémoc Zapata, Kim (El Machete), y Lord MacPartland.

En enero de 1923 es líder de la lucha estudiantil por la reforma universitaria (enero), funda la Federación de Estudiantes Universitarios (FEU); organiza y dirige el Primer Congreso Nacional de Estudiantes (octubre), e inaugura la Universidad Popular José Martí (noviembre). También se implantó la Declaración de Derechos y Deberes del estudiante, de su autoría, donde se establecía como deber divulgar los conocimientos en la sociedad y especialmente entre los obreros.

Fue director y redactor de Juventud (1923–1925), fundador de la Liga Anticlerical (1924) y de la sección cubana de la Liga Antiimperialista de Cuba junto a Carlos Baliño y con la presencia combativa de Rubén Martínez Villena. Julio Antonio llegaría a convertirse en el máximo orientador de la organización en toda Latinoamérica.

En este mismo año ingresa en la Agrupación Comunista de La Habana y desde ella despliega un trabajo muy activo entre el proletariado.

Funda el Instituto Politécnico Ariel junto con Alfonso Bernal del Riesgo en 1925 y se encuentra entre los primeros fundadores del primer partido marxista-leninista cubano en unión de Carlos Baliño, del que es su primer secretario de organización.

El 20 de mayo de 1925, el general Gerardo Machado asumió la presidencia de la república neocolonial, ilegalizó el Partido Comunista y la Federación Estudiantil Universitaria. En 1926 expulsó a Julio Antonio Mella de la Universidad encarcelándolo sin pruebas, bajo la acusación de terrorista. El joven se declara en huelga de hambre.

El dictador Gerardo Machado y Morales, había gritado en la desesperación del asesino: «O come o se muere». Mella perdió 35 libras y debió ser alimentado a escondidas por sus amigos con sueros de nutrientes de huevo para evitar la muerte, pues se dejaba morir por la justicia. Pero venció mitológicamente, sin comer hasta que obligó a Machado a rendirse.

La huelga de hambre no era una tradición de combate revolucionario con historia propia en Cuba —quizás Mella llegó a ella por el conocimiento de la experiencia irlandesa— ni una estrategia aceptada por el movimiento comunista, que abogaba por la «lucha de masas». El Comité Pro-libertad de Mella, la presión nacional e internacional se hace sentir, y se le libera el 23 de diciembre del propio año.

Se exilia en México y se vincula al movimiento revolucionario continental e internacional del que es nombrado secretario general.

En febrero de 1927, Mella asiste al Congreso Mundial contra la opresión colonial y el imperialismo, celebrado en Bruselas. En él contacta con los revolucionarios y luchadores anticolonialistas de 37 países y 137 organizaciones progresistas del mundo.

Bajo su conducción, los latinoamericanos hicieron en el Congreso un importante aporte al pensamiento revolucionario de la época. Se denuncian las dictaduras criminales que apuntalan los monopolios norteamericanos y desenmascara la Unión Panamericana como instrumento de la expansión estadounidense. Participa luego en la Liga Campesina Nacional de México. Realizó además, una constante labor de apoyo material y solidaria a la causa del pueblo nicaragüense que, comandado por Augusto César Sandino, resistía la invasión yanqui. También apoyó las labores conspirativas de los revolucionarios venezolanos que se preparaban para la lucha armada contra la dictadura proimperialista en su país.

Viaja a Moscú, donde participa en el Congreso de la Internacional Sindical Roja. Miembro del Comité Central del Partido Comunista de México, lucha por la reforma agraria, por la nacionalización del petróleo y en las huelgas de los mineros.

Con Leonardo Fernández Sánchez y Alejandro Barreiro organiza la Asociación de los Nuevos Emigrados Revolucionarios Cubanos, (ANERC) en 1927, vehículo idóneo de realización en las condiciones de la lucha antimachadista. Esta organización fue dotada por su creador de un programa que abrió una nueva perspectiva para el desarrollo del pensamiento y la práctica revolucionaria en Cuba y América Latina.

En 1928 conoció a la fotógrafa y luchadora revolucionaria italiana Tina Modotti. Ambos participaron en el comité en apoyo a los anarquistas italianos Nicola Sacco y Bartolomeo Vanzetti, así como en otras actividades como las del periódico comunista El Machete en el que escribía Julio. Entre ambos jóvenes surgió la atracción sexual y la pasión amorosa, que estuvo mediada por las relaciones que sostenían ambos por separado. Luego, comenzaría la relación que unió a Tina y a Mella y que solo duró 4 meses.

Apenas iba a cumplir 26 años cuando murió asesinado el 10 de enero de 1929 en México, mientras caminaba junto a Tina Modotti. Se encontraba en aquella época en plena preparación de la expedición que lo llevaría desde México hacia Cuba para incorporarse a la lucha armada. Sus últimas palabras fueron: «Machado me mandó a matar… Muero por la Revolución… Tina me muero».

Sus cenizas fueron trasladadas a Cuba el 29 de septiembre de 1933.

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