La Vía Campesina

GGHGHFGHGF La Vía Campesina es un movimiento internacional que coordina organizaciones campesinas, pequeños y medianos productores, mujeres rurales, comunidades indígenas, gente sin tierra, jóvenes rurales y trabajadores agrícolas migrantes. Defienden los intereses básicos de sus miembros. Son un movimiento autónomo, plural, independiente, sin ninguna afiliación política, económica o de otro tipo. Las 164 organizaciones que conforman La Vía Campesina vienen de 73 países de Asia, África, Europa y el continente Americano, organizadas en ocho regiones: Europa, Este y Sureste de Asia, Sur de Asia, Norteamérica, Caribe, Centroamérica, Suramérica y África.

Se origina en abril de 1992, cuando varios líderes campesinos de América Central, de Norteamérica y de Europa se reunieron en Managua, Nicaragua, en el Congreso de la Unión Nacional de Agricultores y de Ganaderos (UNAG). En mayo de 1993 se llevó a cabo la primera conferencia de La Vía Campesina en Mons, Bélgica, en donde fue constituida como una Organización Mundial, siendo definidas sus primeras pautas estratégicas y su estructura. La Segunda Conferencia Internacional tuvo lugar en Tlaxcala, México, en abril de 1996, donde asistieron 37 países y 69 organizaciones para analizar una serie de temáticas que eran de preocupación central para los pequeños y medianos productores, a citar: soberanía alimentaria, reforma agraria, créditos y deuda externa, tecnología, participación de las mujeres y desarrollo rural entre otros.

La Vía Campesina se encuentra actualmente en un proceso de extensión y de consolidación, siendo por su misma naturaleza, un movimiento pluralista, democrático y multicultural. Cuenta con una cobertura geográfica bastante amplia, resultado de la cual, es uno de los movimientos más representativos para la pequeña y la mediana agricultura a través del mundo. El trabajo tan complejo que comporta exige un esfuerzo enorme para lograr la articulación, la comunicación, y la coordinación entre las regiones, así como entre las organizaciones miembros de cada región y el movimiento en su globalidad. Por tal razón, trabaja por la defensa de intereses profesionales, incluyendo las dimensiones política, económica y tecnológica así como los temas de género.
El objetivo principal de esta es desarrollar la solidaridad y la unidad dentro de la diversidad entre las organizaciones, para promover las relaciones económicas de igualdad y de justicia social, la preservación de la tierra, la soberanía alimentaria, la producción agrícola sostenible y una igualdad basada en la producción a pequeña y mediana escala.
Para lograr estos objetivos, ha definido una serie de estrategias entre las cuales citamos: la articulación y el fortalecimiento de sus organizaciones; tener una influencia en los centros del poder y de toma de decisiones dentro de los gobiernos y las instituciones multilaterales para dar otro rumbo a las políticas económicas y agrícolas que afectan la pequeña y mediana producción; el fortalecimiento de la participación de las mujeres en materias sociales, económicas, políticas, y culturales; la formulación de propuestas en relación a temas importantes como: reforma agraria, soberanía alimentaria, producción, comercio, investigación, recursos genéticos, biodiversidad, medio ambiente y género.
NVNVBNVBNLa Conferencia constituye el órgano de decisión más alto frente a sus políticas, reuniéndose cada cuatro años en lugares que rotan entre las regiones. Las oficinas regionales son cuerpos donde son posibles las relaciones y articulaciones dentro de cada región. Es allí donde se realiza el trabajo central de La Vía Campesina. El Comité de Coordinación Internacional es el cuerpo que coordina las diferentes regiones. La Secretaría Operativa Internacional coordina y ejecuta las resoluciones de las máximas instancias de La Vía Campesina.

La Vía Campesina está trabajando en una política de alianzas con otras fuerzas sociales, ecónomicas y políticas a nivel internacional para luchar mancomunadamente contra el neoliberalismo y para desarrollar propuestas alternativas donde las grandes mayorías constituyan los actores principales.

Como movimiento campesino internacional, trabaja sobre los temas principales por los cuales el campesinado alrededor del mundo lucha, a saber: Reforma Agraria; Biodiversidad y Recursos Genéticos; Soberanía Alimentaria y Comercio; Derechos Humanos; Agricultura Campesina Sostenible; Migración y Trabajadores Rurales y Paridad de Género.

También lleva campañas internacionales: la campaña sobre la PAC (Política Agrícola Común) en la UE y sobre el Farm Bill en los Estados Unidos, la campaña por una Declaración de los Derechos Campesinos, la Campaña Global por la Reforma Agraria y la Campaña sobre Semillas y ha venido demostrando al mundo que las organizaciones rurales y campesinas, en cooperación con otros movimientos sociales, pueden tener un impacto y una incidencia poderosa en la escena internacional.

(…)Como movimiento campesino internacional que está en el frente de oposición al neoliberalismo, formula políticas y prácticas alternativas que mejoran la vida y el sustento del campesinado. Por lo tanto, la reforma agraria y de tierras son consideradas como medidas fundamentales que devolverán la soberanía campesina. Cree, además, que solamente dentro de una estructura agraria justa, habrá una soberanía campesina. El movimiento cree que es el mismo campesinado quien debe determinar y decidir qué es lo mejor para su sustento y de qué manera podrá escapar a la pobreza.

También ha promovido la idea de una “soberanía alimentaria” como respuesta al concepto de seguridad alimentaria que ha creado más hambre en el mundo y más pobreza entre las familias campesinas. La soberanía alimentaria es un concepto alternativo que apoya a los pueblos en su lucha contra las políticas neoliberales como aquellas que son impuestas por las instituciones financieras internacionales, la OMC y las corporaciones transnacionales del agrobusiness a través del libre comercio y de la liberalización en la agricultura.

La soberanía alimentaria es el DERECHO de los pueblos, las naciones o las uniones de países a definir sus políticas agrícolas y de alimentos, sin ningún dumping frente a países tereceros. La soberanía alimentaria organiza la producción y el consumo de alimentos acorde con las necesidades de las comunidades locales, otorgando prioridad a la producción para el consumo local y doméstico. Proporciona el derecho a los pueblos a elegir lo que comen y de qué manera quieren producirlo. La soberanía alimentaria incluye el derecho a proteger y regular la producción nacional agropecuaria y a proteger el mercado doméstico del dumping de excedentes agrícolas y de las importaciones a bajo precio de otros países. Reconoce así mismo los derechos de las mujeres campesinas.
La gente sin tierra, el campesinado y la pequeña agricultura tienen que tener acceso a la tierra, el agua, las semillas y los recursos productivos así como a un adecuado suministro de servicios públicos. La soberanía alimentaria y la sostenibilidad deben consitutirse como prioritarias a las políticas de comercio.YGHJGHJ

(Tomado de La Vía Campesina)

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