El mundo en La Jornada

kljkljkllFundado el 19 de septiembre de 1984 por Carlos Payan, «La Jornada» es uno de los principales diarios mexicanos de circulación nacional, publicado todos los días en dicho país, con formato tabloide, de 32 paginas.
Determinado por sus críticas hacia el Gobierno Federal, el apoyo a las causas radicales de izquierda y la homogeneidad de su línea editorial de izquierda, subversiva y en favor de los gobiernos izquierdistas como en Cuba, Venezuela o Bolivia, es fustigador de los gobiernos estadounidenses, sus aliados, las empresas transnacionales y la oligarquía, manifestándose opuesto a la globalización.

«En nuestra primera década cubrimos y dimos visibilidad a muchas gestas y situaciones políticas y sociales, tanto nacionales e internacionales: las resistencias cívicas ante la imposición electoral en Chihuahua, Tabasco, San Luis Potosí y otras entidades; la primera admisión oficial de una gubernatura opositora, en Baja California; el desarrollo de la epidemia de sida y los esfuerzos científicos y educativos para contenerla; la caída de las dictaduras militares en Sudamérica; las guerras civiles centroamericanas y los sucesivos procesos de pacificación; las invasiones estadunidenses a Granada y Panamá; el arrasamiento de Irak, los fallidos empeños del primer  George Bush por establecer un “nuevo orden mundial” y el derrumbe del bloque socialista; el proceso de negociación y aprobación del Tratado de Libre Comercio y las resistencias que éste generó, tanto en la sociedad mexicana como en la estadunidense.

El proyecto no fue bien recibido por el empresariado, para el cual toda propuesta con orientación democrática y social resultaba una conjura comunista, ni por el gobierno de Miguel de la Madrid, en el que confluían las primeras expresiones del credo neoliberal con la más atrasada cultura antidemocrática priísta. En la sociedad, en cambio, la iniciativa generó un desbordamiento entusiasta. La convocatoria a construir un nuevo medio informativo se presentó la noche del 29 de febrero [de 1984] en un salón del Hotel de México, cuando al núcleo original de periodistas se habían sumado ya científicos, académicos, escritores, artistas, cineastas fotógrafos, militantes políticos de varias tendencias y luchadores sociales. Esa noche propusimos un diario en el que tuviera cabida el pluralismo de un país que ya no se reconocía en la unanimidad y que veía con alarma las crecientes amenazas a las conquistas sociales logradas durante los regímenes posteriores a la Revolución Mexicana.

Debemos lealtad a los artistas, intelectuales, académicos, periodistas, políticos y escritores que participaron en la fundación del diario, así como a los estudiantes, obreros, amas de casa, profesionistas, campesinos, pequeños empresarios, promotores de derechos humanos, comerciantes, poetas y desempleados que decidieron arriesgar lo único que tenían en la bolsa, el equivalente de veinte o treinta dólares de aquel entonces, y convertirse en accionistas de nuestro periódico. hjfghfg

En tal circunstancia, La Jornada ha ejercido un periodismo crítico, pero responsable y ha reconocido los aciertos gubernamentales. Un ejemplo es la decisión oficial de dar marcha atrás a los planes de construir un aeropuerto en Texcoco, proyecto descabellado y depredador que provocó la justificada resistencia de los ejidatarios de San Salvador Atenco. Nuestro diario también respaldó la actitud del Ejecutivo Federal de distanciarse de la criminal aventura bélica que el segundo George Bush emprendió no contra el régimen de Saddam Hussein, sino contra los iraquíes en general.
El pretexto para esa agresión, los atentados terroristas del 11 de septiembre de 2001, fueron el punto de partida de un viraje profundo, para mal, de la circunstancia planetaria. Los ataques de Al Qaeda dieron contenido y dirección al gobierno de Bush, hasta entonces ausente y carente de objetivos. Los atentados permitieron configurar un proyecto de actualización expansiva de la hegemonía estadunidense y una ofensiva contra las libertades civiles y los derechos humanos, tanto dentro como fuera de Estados Unidos. Las principales aplicaciones concretas de esa nueva orientación han sido, hasta ahora, dos guerras devastadoras, injustificadas y criminales, contra los pueblos afgano e iraquí, y un trastocamiento generalizado de la legalidad internacional y sus instituciones. Tanto en el momento de los ataques terroristas como en las agresiones bélicas referidas, La Jornada ha realizado esfuerzos de cobertura informativa, reflexión y esclarecimiento, que han incrementado su credibilidad». (1)

(1) Tomado del sitio web oficial.http://www.jornada.unam.mx/

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